La electroestimulación del suelo pélvico consiste en la aplicación de una corriente eléctrica no dolorosa, similar a la que emiten nuestros nervios, sobre una zona determinada del cuerpo provocando la contracción del músculo tratado.

La electroestimulación es un tratamiento muy eficaz en los casos de incontinencia urinaria y anal provocados por una disfunción perineal o un mal funcionamiento de los esfínteres urinario y anal:

• Incontinencia urinaria de esfuerzo: el objetivo del tratamiento es reproducir las contracciones de los músculos del suelo pélvico mejorando sus funciones y permitiendo su identificación y refuerzo.

• Incontinencia urinaria de urgencia: se busca estimular a baja frecuencia los nervios del suelo pélvico, inhibiendo las contracciones involuntarias de la vejiga hiperactiva y produciendo un efecto relajante sobre ella.

• Incontinencia urinaria mixta: el electroestimulador adapta sus programas para tratar los dos casos de incontinencia.

• Incontinencia anal: se busca mejorar el control intestinal, de gases y fecal, tonificando los músculos perineales y del esfínter anal.

Los beneficios de la electroestimulación perineal pélvico son múltiples:

1) Despierta los músculos del suelo pélvico y ayuda que éstos mantengan su contracción. En aquellas personas que tienen falta de tono en esta zona, la electroestimulación es casi la única manera que consigan contraer el periné.

2) Permite localizar con precisión y sentir perfectamente unos músculos que, para algunas personas, son unos completos desconocidos, facilitando el camino para ejercitarse en un futuro sin necesidad de estos aparatos electroestimuladores.

3) Mejora sustancialmente el flujo de sangre que nutre la zona y recupera el músculo.

4) Ayuda a localizar, contraer y, por tanto, reforzar el perineo y los esfínteres anales y / o urinarios mejorando la incontinencia urinaria y fecal con un alto grado de éxito.

5) Puede resultar útil en caso de vejigas hiperactivas, ayudando a que el músculo que nos avisa de que tenemos que ir al baño sólo se contraiga en el caso de que nuestra vejiga se encuentre suficientemente llena.

6) En ciertas ocasiones se utiliza para calmar zonas dolorosas o hipersensibles del área vulvar y vaginal, como la cicatriz de la episiotomía, desgarros perineales o vaginales después del parto o después de un traumatismo obstétrico.

Son muchos y variados los usos de la electroestimulación, por lo que se hace imprescindible la valoración y consejo de un especialista en suelo pélvico antes de decidir realizar este tratamiento para comenzar nuestra reeducación perineal.

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